INDEFINIDO

Erase una amistad, o eso creía yo;
cuando abrí los ojos, vi ya en mi vida
aquella flor.


La quería, si; aunque no quería,
pero mi corazón me dio una esperanza
y me dijo que no me arrepentiría.


El vaivén de sus posaderas, eterno 
eterno espectáculo maravilloso que el
mismísimo Shakespeare quedaría
atónito con tal acto hermoso.


Pero aquella historia quedó inconclusa:
aquella mujer nunca dio un sí, pero tampoco
dio un no, y con eso me regocijó al saber
que en aquel sótano de su corazón;
había un espejo, donde me reflejaba Yo...



Comentarios

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias, es para mi un gran el hecho de que le guste a alguien. Compartelo si puedes por favor. Saludos.

      Eliminar

Publicar un comentario